¿Cómo se clasifican?
De acuerdo a la localización de las hemorroides se pueden clasificar en internas, externas y mixtas.
Hemorroides internas: se localizan en la parte interior del recto encima de la línea pectínea, que es la que divide o delimita el recto del ano. No provocan dolor, pero pueden presentar sangrados importantes o presentar inflamaciones que llegan a protruir (salir) a través del ano. En algunas ocasiones llegan a introducirse por sí mismas, mientras que otras necesitan ayuda manual. Hay unas más que no pueden introducirse nuevamente, por lo que requieren una cirugía para controlarlas.
Hemorroides externas: Este tipo de hemorroides se encuentran debajo de la línea pectínea, en el canal anal o en la región perianal, es decir, alrededor del ano. Provocan dolor de moderado a intenso, así como comezón o picazón; también corren el riesgo de fisurarse o abrirse y causar sangrados. Es muy frecuente que este ocurra durante la limpieza o en la defecación, dejando manchas de sangre fresca en el papel higiénico o en el escusado.
Hemorroides mixtas: Es la combinación de las 2, ya que se pueden presentar tanto internas como externas. Por ello, aparecen síntomas de los 2 tipos.

